¿Alguna vez has soñado con lanzarle un tomate a un desconocido… y salir ileso? Imagina un festival donde esta idea no solo se celebra, ¡sino que protagoniza la fiesta más jugosa del planeta! Bienvenido a la Tomatina de Buñol, una tradición española que lleva el concepto de «guerra de comida» al siguiente nivel. Sigue leyendo para descubrir cómo un pequeño pueblo de Valencia se tiñe de rojo cada agosto y por qué miles de personas viajan desde todos los rincones del mundo para bañar las calles (y a sí mismos) en salsa de tomate natural.
La Tomatina: ¿de dónde sale tanta locura?
La Tomatina es, sin duda, una de esas celebraciones que te hacen preguntarte: “¿Por qué?”. Y la verdad es que nadie tiene una sola respuesta. Esta espectacular batalla campal de tomates tiene lugar cada año en Buñol, un pequeño y tranquilo pueblo de Valencia, España. Desde su inicio accidental en 1945, la Tomatina ha evolucionado hasta convertirse en una auténtica referencia entre las fiestas más insólitas y surrealistas del país.
¿Por qué se tiran tomates?
La historia oficial cuenta que todo comenzó durante un desfile local, cuando un grupo de jóvenes, en un acto de rebelión, empezó una pequeña pelea usando tomates de un puesto de verduras cercano. Desde entonces, la Tomatina ha crecido hasta convertirse en un evento oficial con más normativas que muchas fiestas tradicionales, pero la esencia sigue siendo la misma: ¡diversión, caos y mucho (MUCHO) tomate!
El gran día rojo: así se vive la Tomatina
Cada último miércoles de agosto, la población de Buñol, de tan solo unos 9.000 habitantes, se multiplica casi por diez. Más de 100 toneladas de tomates son lanzados en apenas una hora. ¡Una auténtica lluvia roja que tiñe literalmente todo!
¿Cómo es la batalla?
La Tomatina es tan trepidante como parece. A las 11 de la mañana, una señal marca el inicio: camiones cargados de tomates frescos y maduros invaden la Plaza del Pueblo. Los participantes esperan ansiosos, armados con gafas de buceo, ropa vieja y una sonrisa pícara, hasta que el primer tomate cruza el aire… ¡Y el resto es historia!
Durante la siguiente hora, se desata el frenesí. No hay equipos ni reglas complicadas: todas y todos lanzan tomates a quien tengan a tiro (asegurándose eso sí, de aplastarlos antes para no hacer daño). Al sonar el pistoletazo final, Buñol se encuentra transformado en el escenario de una película de terror… versión ketchup.
Secretos y curiosidades de la fiesta más roja
1. Tomates especiales para el combate
Muchos creen que se desperdicia comida, pero la verdad es que los tomates utilizados son exclusivamente cultivados para la Tomatina, de menor calidad y no aptos para el consumo. Y sí, después de la batalla el suelo queda resbaladizo, pero la acidez del tomate ¡hace que las calles de Buñol reluzcan tras la limpieza!
2. De lo local a lo internacional
Lo que empezó como una broma adolescente es hoy un fenómeno mundial que congrega a visitantes de todas las nacionalidades. Se han celebrado versiones en lugares tan lejanos como Colombia, China o Estados Unidos, pero la auténtica Tomatina solo se vive en Buñol. Si quieres saber más sobre cómo se prepara el pueblo y los mejores consejos para participar, te recomendamos el artículo de Global Exchange, repleto de anécdotas y recomendaciones prácticas.
3. Reglas para no salir (tan) hecho puré
Pensabas que era todo caos, ¿verdad? Pues no. La Tomatina tiene normas, como no llevar botellas ni objetos duros, aplastar los tomates antes de lanzarlos y, lo más importante, ¡respetar la diversión de los demás! El buen rollo y las carcajadas están asegurados, aunque necesites varias duchas para quitarte el “after-tomate”.
Así ha sido la Tomatina 2023: Las mejores imágenes
Para entender el espíritu de la Tomatina, nada mejor que sumergirte, casi literalmente, en la última edición. Te dejamos un vídeo espectacular de El País que captura toda la emoción, el color… ¡y las salpicaduras! ¿Te atreverías a vivirlo?
En este vídeo de la Tomatina 2023, puedes ver cómo Buñol se transforma por completo para su cita más internacional. Gente de todo el mundo, toneladas de tomates y un ambiente de fiesta desbordante. Una cita obligatoria para los amantes de la diversión desmedida y las tradiciones más locas de España.
¿Cómo sobrevivir a una guerra de tomates?
Si después de leer esto estás pensando en lanzarte a la aventura, ¡atento! No olvides llevar ropa vieja (prepárate para despedirte de ella), unas gafas para protegerte los ojos, y muchas ganas de reírte. Recuerda también reservar tu entrada con tiempo: la Tomatina ha pasado de fiesta local a fenómeno internacional, con aforo controlado para garantizar la seguridad y la mejor experiencia posible.
¿Quieres preparar el viaje? Hay blogs como Mochileando por el Mundo que cuentan en primera persona cómo sobrevivir, entre risas y anécdotas, a este chapuzón de tomates.
La Tomatina, una experiencia líquida y memorable
La Tomatina no es solo una batalla de tomates, sino un curioso símbolo de la cultura festiva española, donde el humor y la amistad importan más que ninguna regla escrita. Así que si alguna vez quieres contar una de esas historias que nadie olvida, ¡ya sabes lo que tienes que hacer!
¿Listo para más fiestas imposibles, locas y divertidas? ¡Explora el resto del blog y descubre las tradiciones más sorprendentes del mundo!

