Hay inventos que no se conforman con ser útiles: también quieren montar su propio espectáculo. Y en los años 70, en plena fiebre de experimentación automovilística, llegó a existir un coche que te indicaba cuándo cambiar de marcha… a base de música. Sí: en vez de mirar el cuadro de instrumentos o guiarte por el oído del motor, era el propio coche el que cantaba el momento exacto del cambio. Bienvenidos a nuestra sección de Inventos de transporte locos.
El curioso origen del coche-musical
En los 70, cuando la industria automotriz experimentaba con formas cada vez más raras de asistir al conductor, a alguien se le ocurrió que las marchas y la música podían ir de la mano… ¿o de la oreja? La idea era simple: ¿por qué no dejar que el propio coche te cante cuándo cambiar de marcha?
El genio (o loco) detrás de la idea
Este peculiar invento fue ideado por ingenieros que buscaban una mejora significativa en la eficiencia y seguridad de la conducción. Analizaron que muchos conductores, especialmente los novatos, se confundían con los signos clásicos para saber cuándo pasar de una marcha a otra. Así nació el “music shift indicator”: un sistema que emitía tonos musicales diferentes, indicando el momento exacto para realizar el cambio de marcha. Lo más curioso es que pretendía convertir el aprendizaje y uso del embrague en algo… ¡más rítmico y divertido!
¿Cómo funcionaba exactamente?
No, no era como tener una radio sintonizada en el coche, ni mucho menos se trataba de un cantante escondido en el maletero. El sistema musical se basaba en sensores conectados a la caja de cambios y el motor. Cuando era hora de cambiar de marcha, el coche emitía un tono pregrabado que difería según la velocidad:
- Primer tono agudo: Llega el momento de pasar a segunda marcha.
- Segundo tono, más grave: Hora de ir a tercera.
- Y así sucesivamente.
Con este sistema, hasta los menos experimentados podían dominar los cambios de marcha… siempre y cuando llevaran el ritmo.
¿Era algo realmente útil?
Bueno, en teoría sí: un aviso musical es fácil de reconocer y te puede pillar menos distraído que una luz o una vibración. Sin embargo, en la práctica, hubo más risas que éxitos. Algunos probadores decían que se sentían como pianistas obligados en un concierto rodante. Otros confesaron que, tras un rato, los “bip-bip” melódicos acababan rayándoles un montón, especialmente en atascos o rutas con muchas paradas.
El coche-musical y su lugar en la historia
Este sistema nunca llegó a producirse en masa, pero quedó grabado en la memoria colectiva como una de esas ideas tan peculiares que solo podrían haber salido de una época de pura experimentación automovilística. Algunas revistas del motor de la época lo catalogaron como “el método más divertido de aprender a conducir”, aunque poco práctico para viajes largos. No obstante, marcó tendencia: inspiró toda una serie de sistemas de asistencia al conductor mucho menos ruidosos pero igual de ingeniosos.
¿Una idea demasiado adelantada a su tiempo?
En la actualidad, muchos coches disponen de asistentes para el cambio de marcha, aunque mucho más discretos, como pequeñas señales visuales en el cuadro de instrumentos, o vibraciones. Pero la música ha quedado relegada a simple entretenimiento dentro del habitáculo, sin ocupar el papel de instructora de conducción.
¿Os imagináis la cantidad de confusiones?
Imagina estar en medio del tráfico, con el volumen a todo lo que da porque el coche “te lo pide”, y confundiendo el tono de cambiar de marcha con tu canción favorita del momento… Un auténtico desmadre. Y si los pasajeros no estaban avisados, ¡más de uno pensó que estaban en una cabina de karaoke sobre ruedas!
Tendencias actuales: la tecnología a tu servicio (sin hacer tanto ruido)
Actualmente, los coches automáticos han resuelto el enigma del cambio de marcha para la mayoría de conductores, pero la historia del coche musical sigue viva como una curiosidad irresistible. Si te gustan estos temas, te recomendamos descubrir más rarezas en sitios como Diariomotor o explorando artículos clásicos de Motorpasión.
¿Debemos cuidar el cambio de marchas?
Más allá de sistemas locos, cuidar el cambio de marchas es fundamental para la larga vida de tu coche, sea musical o normalito. Y si todavía tienes dudas sobre cómo o cuándo hacerlo, este vídeo te dará todas las claves… ¡sin acompañamiento musical obligatorio!
¿Sabías que cuidar bien el cambio de marchas te puede ahorrar miles de euros en averías y sorpresas en el taller? Descubre en este vídeo los consejos clave para estirar la vida de tu transmisión, entender esos sonidos extraños ¡y no hacer que tu coche cante por ti!
El legado de esta locura: cuando la originalidad va al volante
Aunque el coche que usaba la música para cambiar de marcha nunca llegó a producirse a gran escala, nos enseña una lección: en el mundo del motor, la creatividad no tiene límites (ni sentido del ridículo). Quizá algún día, con la llegada de la inteligencia artificial y los asistentes por voz, volvamos a ver coches que nos indiquen cuándo y cómo cambiar, ¡pero esta vez con la melodía perfecta para cada conductor!
Si te apasionan las historias insólitas como esta, no te pierdas nuestras próximas publicaciones. ¡Quién sabe qué otra locura está esperando a ser descubierta bajo el capó!
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