¿Te imaginas vivir en un sitio donde te multarían por morirte? No es un mal chiste de humor negro ni un guion de película absurda. En algunas ciudades el fallecimiento está, literalmente, PROHIBIDO. No, no hemos viajado en el tiempo a un futuro distópico… Te invito a descubrir los destinos reales donde morir se considera ilegal, y, por supuesto, las historias surrealistas y motivos insospechados detrás de estas leyes tan locas. ¿Listo para este recorrido chetado por la geografía loca de las «ciudades con reglas flipantes»? ¡Pues abrimos ataúd!
¿Por qué demonios prohibirían morir en una ciudad?
La primera pregunta es obligada y, probablemente, también la más jugosa. ¿Dónde surge la absurda idea de prohibir algo tan inevitable como la muerte? Bienvenido a la mente de ediles al borde del ataque de nervios, islotes insólitos donde el entierro está vetado y rincones remotos congelados donde los cadáveres nunca, pero nunca, descansan en paz (brrr). A veces es un tema sanitario, otras puro surrealismo administrativo… Pero siempre, SIEMPRE, una historia de lo más «flipante».
Ciudades donde la muerte es… ilegal
Svalbard, el archipiélago noruego ¡donde los zombies acechan!
En el casi olvidado extremo norte del planeta, cerca del Polo Norte, existe un conjunto de islas habitadas más propias de una película de ciencia ficción: Svalbard. Aquí, la ley prohíbe terminantemente morir en el archipiélago. No estamos de broma: si estás a punto de ‘pasar a mejor vida’, ¡te trasladan de urgencia al continente!
¿Y esto a qué se debe? Al permafrost. El suelo de Svalbard está perpetuamente congelado, lo que hace que los cadáveres… no se descompongan jamás. Los virus y bacterias quedan latentes, convirtiendo las tumbas en una especie de cápsulas del tiempo biológicas (o foso de zombies, según tu nivel de paranoia). En 1917, un brote de gripe española volvió a asomar su patita décadas después porque el virus sobrevivió en un cuerpo enterrado en Longyearbyen. Desde entonces, la ley es tajante: ni entierros, ni funerales, ni tanatorios. Y mucho menos morirse en la isla…
Svalbard, el territorio en el que está prohibido morir:
Este vídeo nos desvela los secretos de Svalbard, un archipiélago noruego muy cercano al Polo Norte, donde morir está prohibido. Además de sus paisajes de película y temperaturas flipantes, en Svalbard la razón de esta extraña ley es… ¡el permafrost! Los cadáveres no se descomponen y pueden conservar virus durante siglos. De ahí que las autoridades tengan prohibido enterrar (o dejar morir a alguien) en la isla. No te pierdas las imágenes que parecen sacadas de una peli apocalíptica.
Longyearbyen, la ciudad que no admite cementerios (ni fantasmas)
La única «ciudad» del archipiélago, Longyearbyen (sí, cuesta pronunciarlo), es el ejemplo más paradigmático de esta extraña ley. Si la muerte es inminente, te deportan en el siguiente avión. Los habitantes lo saben y, aunque pueden disfrutar de auroras boreales y osos polares, deben cruzar los dedos para que su último suspiro no llegue en casa.
Para aprender más curiosidades asombrosas sobre «la ciudad del eterno hielo», puedes cotillear este blog de viajes donde cuentan experiencias de primera mano sobreviviendo a esta región donde la vida y la muerte juegan con reglas propias.
Y en Japón… ¿tampoco se puede morir donde quieres?
La isla de Itsukushima, donde los espíritus no son bienvenidos
Dejamos el Ártico para aterrizar en Japón, donde la espiritualidad y las supersticiones también han puesto cerco a la muerte. En el caso de la isla de Itsukushima (o Miyajima), hogar del famoso santuario flotante de Itsukushima, la base de la ley es la pureza. No se permite ni el nacimiento ni la muerte en la isla, para mantener el recinto sagrado alejado de toda «contaminación» vital (o mortal).
Cualquier persona gravemente enferma o mujer embarazada debe ser trasladada a tierra firme. La tradición vale más que la biología, y durante siglos la comunidad se ha esforzado en cumplirla, haciendo de Itsukushima una de las islas más puras… y tranquilas del planeta. Pero, ¿qué pensarán los dioses si llegas a estornudar allí?
Francia: Levantar la prohibición… ¡por rebeldía y falta de espacio!
Le Lavandou y Cugnaux: aquí no hay habitaciones libres en el más allá
Francia tampoco se queda atrás en leyes extravagantes. En pueblos como Le Lavandou y Cugnaux, el ayuntamiento prohibió literalmente morirse dentro de sus límites municipales. El motivo era… la falta de espacio en el cementerio. Al producirse entierros ilegales, los alcaldes recurrieron al humor negro y publicaron bandos donde se informaba a la población: «quien muera en la ciudad será severamente castigado».
Obviamente, estas normas no pasan de la anécdota simbólica (¡por suerte la policía no va arrestando fantasmas!). Pero han dejado titulares tan jugosos como surrealistas. ¿Quieres más rarezas y leyes flipantes? Encontrarás auténticas joyas en este blog curioso de viajes que recopila historias igual de inverosímiles.
¿Realidad, leyenda o chiste?
Casi todas estas leyes tienen un punto excéntrico y un trasfondo: a veces nacieron como protesta, otras para llamar la atención sobre un problema real, y en no pocos casos se han convertido en puro folclore local. Lo mejor: aunque hoy parezcan medidas imposibles, en algún momento ¡fueron largas y serias discusiones de pleno municipal!
Si visitas alguna de estas ciudades y te pones malo, recuerda: latir es obligatorio. Pero si eres un amante de las curiosidades geográficas, pásate a explorar ciudades con normas aún más locas, como Venecia que prohíbe comer pizza sentado en la plaza, o Singapur y sus multas sobrenaturales (spoiler: ni se te ocurra mascar chicle).
Explora más geografía loca
¿Te has quedado con ganas de visitar lugares donde el sentido común es opcional? No pares aquí: sigue explorando nuestro blog y adéntrate en el maravilloso mundo de las ciudades con reglas, leyendas y curiosidades flipantes. ¡Cada post es un billete a lo imposible!

