¿Te imaginas ser tu propio conejillo de indias en el laboratorio? Los científicos, seres curiosos por naturaleza, a veces llevan esa curiosidad demasiado lejos y terminan usando su propio cuerpo como campo de pruebas para sustancias psicodélicas, venenos, medicamentos experimentales ¡y hasta rayos X! Si creías que la ciencia era aburrida, prepárate: te presentamos una recopilación de los experimentos más alocados y los investigadores más audaces (o temerarios) de la historia. Ponte cómodo y descubre por qué la realidad supera, siempre, a la ficción en la ciencia WTF.
Autolaboratorio: El inicio de los experimentos más bizarros
Hay un motivo por el cual muchos medicamentos actuales pasan por rigurosas fases de prueba. Antes de los protocolos y los comités de ética, lo común era que el propio inventor arriesgara el pellejo por la ciencia (¡y la fama!). Así nacieron relatos increíbles, algunos que hoy son leyenda y otros que dejan claro que la imaginación humana no tiene límites… ¡y tampoco miedo!
Los intrépidos pioneros que se convirtieron en cobayas humanos
Albert Hofmann y su “viaje” accidental con LSD
Si alguna vez has escuchado hablar del LSD, seguro que el nombre de Albert Hofmann suena familiar. El químico suizo intentaba crear un estimulante para el sistema circulatorio cuando, en 1943, accidentalmente absorbió por la piel una pequeña cantidad y se fue en bicicleta a su casa. Lo que siguió fue el “primer viaje” documentado con LSD. Más tarde, Hofmann decidió repetir la experiencia, esta vez midiendo la dosis… ¡pero tomó cinco veces más de lo necesario! Los resultados cambiaron para siempre el mundo de la psicodelia y la medicina. Puedes leer más sobre este episodio revolucionario en Mic.
Barry J. Marshall: la bacteria que se tragó (por la ciencia)
En los años 80, el australiano Barry J. Marshall quería demostrar que las úlceras estomacales eran causadas por la bacteria Helicobacter pylori, no por el estrés. Nadie le creía, así que, ni corto ni perezoso, ¡bebió una solución repleta de la bacteria! Poco después, desarrolló una fuerte gastritis. Pero demostró su teoría, revolucionó el tratamiento de las úlceras y terminó ganando el Premio Nobel. Lo suyo sí que fue jugársela por la ciencia.
Stubbins Ffirth y la fiebre amarilla… ¿Del escepticismo al asco?
A principios del siglo XIX, el estudiante de medicina estadounidense Stubbins Ffirth estaba convencido de que la fiebre amarilla no era contagiosa. Decidido a probar su punto, untó vómito de pacientes infectados en sus propias heridas, ojos y piel, e incluso… ¡se bebió un poco! Ffirth, para sorpresa de todos, no se enfermó (probablemente porque el vómito provenía de pacientes en una etapa no contagiosa). Su teoría era errónea, pero ganar el estómago del siglo es un mérito aparte.
Entre la fascinación y el peligro: otras pruebas al límite
John Stapp: el hombre más rápido (y resiliente) del mundo
El Dr. John Stapp se ganó el apodo de “el hombre más rápido sobre la Tierra” al probar personalmente los límites de la aceleración humana para la Fuerza Aérea de los EE. UU. Se subía a un aparato propulsado por cohetes, soportando fuerzas G extremas para comprender cómo proteger mejor a los pilotos. Resultado: roto mil veces y con récords de aceleración aún hoy invictos. Más información sobre otros autoxperimentos locos en Mental Floss.
August Bier y la anestesia espinal: el brindis más incómodo
En 1898, el médico alemán August Bier se aplicó, junto a su asistente, anestesia espinal experimental. Una vez insensibilizados de cintura para abajo, aprovecharon para hacerse una serie de “tests”: tirones de pelo, quemaduras de puros y descargas eléctricas. Al terminar, ¡se celebraron el experimento brindando con vino… aún anestesiados! La anestesia local moderna le debe mucho a este brindis algo incómodo pero efectivo.
Psiquedelia, experimentos raros y una bocanada de ayahuasca
No todo ha quedado en el pasado. Hoy en día, sigue habiendo valientes (o arriesgados) que se exponen en nombre de la ciencia, la curiosidad o… los seguidores en redes sociales. Un claro ejemplo es la creciente popularidad de reportar viajes psicodélicos con plantas ancestrales como la ayahuasca.
A continuación tienes un video muy cercano y real donde se habla, en primera persona, sobre las consecuencias de probar ayahuasca. Al relatar su experiencia, la protagonista no solo comparte lo alucinante del viaje, sino también las repercusiones emocionales y psicológicas duraderas. Si quieres un punto de vista sincero, con anécdotas WTF y reflexiones de vida, ¡no te lo pierdas!
En este vídeo, Las CONSECUENCIAS 🫠 de la AYAHUASCA en mi VIDA 🌿, se explora desde una perspectiva personal cómo el consumo de esta planta puede transformar para siempre la visión sobre uno mismo y el mundo. Si te genera curiosidad el lado “experimento social extremo” de la ciencia y sus protagonistas modernos, ¡este testimonio te sumergirá en un viaje tan curioso como los de Hofmann o Stapp!
La línea entre lo valiente y lo WTF en la ciencia
¿Qué motiva a estos y estas científicas a exponerse voluntariamente? ¿Es el amor por el conocimiento, el afán de trascender, la pura locura… o una irresistible combinación de todo eso? Lo cierto es que gracias a ellos y su inigualable (e irracional) valor, la humanidad ha avanzado. Y mientras haya preguntas sin respuesta, siempre alguien buscará descubrirlas… aunque tenga que sacudir su propio sistema nervioso, estómago o mente más allá de la estratósfera.
¿Hasta dónde llegarías tú por la ciencia?
Ahora, la próxima vez que te tomes un ibuprofeno, recuerda que quizá se produjo porque algún genio temerario lo probó primero consigo mismo. Y si te gusta seguir indagando sobre experimentos locos, historias bizarras y la ciencia más WTF, explora otros blogs como Atlas Obscura, llenos de relatos tan asombrosos como los de hoy.
¿Preparado para tu próxima dosis de curiosidad?
La historia está repleta de científicos que desafiaron lo convencional y llevaron sus cuerpos (¡y su dignidad!) al límite. Si te ha fascinado este repaso por la ciencia más surrealista, sigue explorando nuestro blog y sumérgete en un universo donde los experimentos raros, los datos increíbles y la curiosidad insaciable son la norma. ¡Haz clic en otra entrada y déjate sorprender!







