Hay tradiciones que parecen sacadas de un sueño rarísimo… hasta que descubres que se celebran de verdad. En un pequeño pueblo español, cada año, bebés recién nacidos son colocados en la calle y extraños disfrazados saltan sobre ellos para espantar el mal. Suena surrealista, pero es real: un rito tan antiguo como llamativo que sigue dejando a cualquiera con la boca abierta.
¿En qué consiste esta tradición?
A esta tradición tan peculiar se le conoce como El Salto del Colacho. Tiene lugar en el pueblo de Castrillo de Murcia, en la provincia de Burgos, y es uno de los rituales más asombrosos (y a veces polémicos) de toda la península ibérica. Pero, ¿en qué consiste exactamente este evento? Sencillo (al menos en la teoría): hombres disfrazados de “Colacho” —un personaje que representa al diablo— saltan por encima de bebés tendidos sobre colchones en medio de la calle.
Los protagonistas del salto son bebés que han nacido el año anterior en el pueblo o los hijos de quienes tienen raíces en Castrillo de Murcia. Los pequeños, de apenas unos meses de edad, son colocados en grupos sobre mantas para que el Colacho realice su salto espectacular.
El origen: superstición, religión y mucha historia
El Salto del Colacho tiene más de 400 años de antigüedad y está ligado a la festividad del Corpus Christi. Sus orígenes parecen mezclarse entre la religión católica, leyendas medievales y la superstición pura y dura. Los expertos sugieren que inicialmente el ritual fue ideado para limpiar de pecados originales a los menores y protegerlos de malos espíritus.
Si te pica la curiosidad por el contexto histórico-religioso, aquí tienes una referencia sólida sobre qué es el Corpus Christi.
Según la creencia local, el salto sirve para espantar al demonio, otorgando salud y buena suerte a los bebés que están en el suelo (y, por supuesto, a las familias que se han animado a participar en tal show).
¿Es peligroso saltar sobre bebés?
La primera pregunta que surge al ver las imágenes es: ¿no hay riesgo en este ritual? Aunque parezca arriesgado, los vecinos aseguran que nunca ha habido incidentes y que el salto se realiza con suma seriedad y destreza. No cualquiera puede ser Colacho; el saltador es elegido entre los hombres más ágiles del pueblo, con ensayos previos y bajo la estricta supervisión de toda la comunidad.
Eso sí, la imagen de bebés tendidos y un hombre saltando con tridente y máscara de demonio por encima de sus cabezas genera debate cada año a nivel internacional. Aún así, familias y visitantes siguen acudiendo para participar o presenciar la tradición, atraídos por su magia extraña y ese toque de “esto solo pasa en España”.
Colacho, el demonio más saltarín
El Colacho es una figura central de la fiesta. Va ataviado con un traje rojo y amarillo, máscara grotesca y una cola amenazante. Corre por las calles azotando a los presentes (¡no te asustes, es simbólico!) y luego da el salto. El ritual finaliza lanzando pétalos de flores y bendiciones sobre los pequeños, cerrando así una jornada donde la diversión, el folclore y el desconcierto fluyen por igual.
¿Por qué sigue vigente esta costumbre?
España es famosa por conservar tradiciones insólitas, y el Salto del Colacho es un ejemplo sublime de cómo las costumbres ancestrales pueden sobrevivir en el siglo XXI. Para los habitantes de Castrillo de Murcia, es una mezcla de identidad, religión y orgullo local. La fiesta fortalece la comunidad, promueve el turismo rural y pone al pequeño pueblo en el mapa mundial durante unos días cada junio.
Además, su valor turístico ha crecido enormemente. Medios internacionales y curiosos de todo el planeta se acercan para grabar, twittear y maravillarse con este ritual donde el diablo se vuelve símbolo de protección. Si quieres situarlo en su marco geográfico, el Ayuntamiento de Sasamón (municipio al que pertenece Castrillo de Murcia) ofrece el contexto local del entorno.
Comparación con otros ritos extraños
No creas que España es el único lugar con tradiciones extravagantes. De hecho, si sientes fascinación por las festividades más peculiares del globo, puedes comparar este fenómeno con otra festividad igual de insólita en India. El mundo es un lugar repleto de sorpresas.
La visión moderna: ¿homenaje o polémica?
Hoy en día, la tradición sigue evolucionando entre elogios y críticas. Algunos la ven como homenaje a la cultura y otros la tachan de arriesgada e incluso obsoleta. Lo cierto es que, con cada edición, familias enteras se siguen inscribiendo y el Colacho no pierde su habilidad para saltar y asustar… o hacer reír a propios y extraños.
¿Te animabas a dejar que el Colacho salte sobre tu bebé?
Ya sabes, el Salto del Colacho es mucho más que un salto: es una curiosidad cultural, una ventana a nuestras raíces y una excusa perfecta para reunir a todo un pueblo. Y si después de conocer esta historia sientes ganas de leer más sobre ritos insólitos, te recomendamos seguir explorando nuestro blog y descubrir tradiciones que, aunque extrañas, hacen del mundo un lugar mucho más interesante.
¿Te ha sorprendido esta tradición? Déjanos tu opinión y sigue navegando por nuestras otras secciones de Cultura y Tradiciones para descubrir lo insólito del planeta.






