¿Has oído hablar alguna vez de un conflicto bélico tan absurdo que ni siquiera se disparó un solo tiro? No hablamos de una leyenda urbana ni de una película de Monty Python: estamos ante uno de los capítulos más asombrosos (y cómicos) de la historia militar mundial. Una guerra oficialmente declarada, que duró más de tres siglos… ¡sin víctimas, sin batallas y sin ganadores claros! Prepárate para descubrir los secretos de la batalla que duró 335 años y te hará mirar las guerras desde otra perspectiva. ¿Quién luchaba? ¿Por qué no pelearon nunca? ¿Y cómo se resolvió todo? Prometemos que te quedarás boquiabierto y, probablemente, con una sonrisa de incredulidad.
El peculiar inicio de la «guerra» más larga
Debemos viajar atrás en el tiempo hasta 1651, en los últimos coletazos de la Guerra Civil Inglesa. Las Islas Sorlingas, un pequeño y remoto archipiélago al suroeste de Inglaterra, jugaron el papel más improbable del tablero geopolítico europeo.
Los protagonistas de esta insólita historia son, por un lado, la Commonwealth de Inglaterra bajo Oliver Cromwell; por el otro, la República de los Países Bajos, uno de los grandes poderes marítimos de la época. ¿Y cómo entran en juego las diminutas Islas Sorlingas? Gracias a una serie de casualidades históricas tan extravagantes que bien podrían haber sido escritas por un guionista amante del absurdo.
¿Por qué estalló el «conflicto»?
Durante la guerra civil inglesa, las Islas Sorlingas quedaron bajo control de los Realistas, enemigos del Parlamento inglés. Como los Royalistas eran hostiles a los holandeses (por motivos comerciales y políticos), varios barcos neerlandeses sufrieron ataques piratas desde estas islas. Ante la falta de protección del nuevo gobierno inglés, el embajador de los Países Bajos declaró la guerra… a las Islas Sorlingas. Sí, solo a las islas y no a Inglaterra entera, lo que ya de por sí resulta cómico.
¿Batallas? ¡Ninguna!
Como suele pasar en las batallas legendarias, uno espera grandes despliegues militares, asedios épicos o al menos alguna escaramuza. ¡Nada más lejos de la realidad! Los neerlandeses declararon la guerra, pero nunca enviaron tropas ni dispararon un solo cañón. Las Islas Sorlingas tampoco tenían medios—ni ganas—de enfrentarse a la temida flota holandesa.
Consecuencias históricas tan surrealistas como la propia guerra
Mientras el resto de Europa vivía épocas convulsas y sangrientas, la declaración de guerra quedó en un limbo burocrático. Nadie firmó una paz, nadie suspendió oficialmente el estado bélico… y ambas partes hicieron lo que mejor supieron: olvidarse del conflicto por unos siglos.
El olvido eterno: tres siglos de guerra… sin enterarse
Dicho conflicto invisible quedó en el olvido colectivo. Nadie recordaba que técnicamente estaban en guerra, así que sus habitantes y gobernantes se dedicaron a sus asuntos diarios como si nada ocurriera.
¿Cuándo se firmó la paz?
¡Aquí viene la parte digna de anécdota viral! En 1986, un historiador local de las Islas Sorlingas investigó sus archivos y descubrió aquel insólito tratado de guerra jamás concluido legalmente. Tras consultar al embajador de los Países Bajos en el Reino Unido, ambos firmaron un tratado de paz oficial ese año. Así terminó, formalmente, la «guerra» más larga pero más pacífica de la historia mundial tras 335 años “de conflicto”.
¿Te imaginas una guerra que dure tanto tiempo y no tenga ni una sola batalla documentada? En este vídeo descubrirás con más detalle la historia de la guerra más larga y menos violenta de la humanidad. Descubre datos sorprendentes y unas cuantas curiosidades más en el canal #historiaDescubre.
Las rivalidades más absurdas de la historia
Lo de las Islas Sorlingas y los Países Bajos parece único, pero no es la única «batalla absurda» de la historia. De hecho, hay una larga lista de guerras, conflictos y escaramuzas que se resolvieron casi por accidente, por simple olvido burocrático o por razones tan insignificantes que hoy nos parecen de manual de comedia.
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De guerras que parecían bromas… a tratados de papel mojado
Entre otras famosas «bélicas meteduras de pata» están la Guerra de los Emús en Australia, el conflicto por una cubeta en Italia o incluso la «batalla» de los pasteles de crema entre panaderos rivales. Si este tipo de relatos te entusiasman, echa un vistazo al sitio Historipedia donde recopilan combates tan descabellados como el de las Islas Sorlingas.
Lecciones de una batalla sin tiros ni lágrimas
Quizá lo más asombroso de esta larga no-guerra es lo que nos enseña sobre la naturaleza humana, los errores burocráticos y el sentido del humor con el que la historia puede mirarnos a la cara. ¿Es posible que muchos otros conflictos actuales podrían solucionarse con una buena dosis de olvido y una pizca de sensatez?
La batalla de 335 años sin víctimas es el ejemplo perfecto de que, a veces, las diferencias políticas o legales pueden prolongarse más por despiste que por verdadero odio. Las Islas Sorlingas y los Países Bajos son hoy un perfecto ejemplo de cómo una firma tardía en un papel puede poner fin a «guerras» en las que nadie salió herido… ¡ni siquiera por accidente!
¿Se pueden repetir estas historias hoy?
Con la tecnología moderna, los datos digitales y unos servicios jurídicos más atentos, parece improbable. Pero nunca digas nunca: la historia humana está llena de errores administrativos, despistes diplomáticos y formalismos que nos siguen arrancando una sonrisa, siglos después.
Así que la próxima vez que escuches hablar de una guerra especialmente larga, recuerda que la “Guerra de las Islas Sorlingas” no se luchó ni una sola vez, pero sí se ganó un hueco como uno de los capítulos más flipantes de la historia.
¿Te ha sorprendido esta historia? Pues sigue explorando nuestro blog para descubrir más batallas absurdas, curiosidades históricas y anécdotas que te dejarán con la boca abierta (y una buena dosis de risas aseguradas). ¡La historia nunca fue tan divertida!